con un búho nocturno junto a mi cama,
preocupada sobre el presente
y en el desespero de una luz encontrar.
Antes de dormir todavía lloraba,
pero fue en mi dolor cuando caí en sueño.
Vivi una fantasía encubierta,
una mentira hecha verdad.
En un mundo de sombras
me pude esconder.
Ante sus ojos era puro egoísmo,
quizás sólo una peste juvenil.
Fuese noche o día seguía en mi paraíso,
un edén tejido de mentiras,
un edén casi asfixiante.
Pero trataba de mis ojos abrir
No sé si los cerraban,
los cubrían o quizás era ciega.
Sólo sé que un día quise observar.
Y aunque en un mundo de sombras
podía yo estar,
esa misma oscuridad
no me dejaba levantar.
Fuese falta de aire
o desesperación,
gritaba a los vientos
ahogada y sin voz.
Las cuatro paredes no podían hablar,
mi silencio sabían ocultar.
Fue cuando aquél túnel se iluminó
"Sigue la luz" escuché que decían
y de mi pesadilla pude despertar.
Entonces me levanté,
prendí la cafetera,
agarré mis papeles
y al trabajo me encaminé.
Prometeo

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